miércoles, 28 de abril de 2010

Hora de Dani

Dani irrumpio sin tocar a la puerta, como siempre, haciendo ruido pero de callado. Elegi para el nombres que tengan que ver con El, porque fue El quien me bendijo con su milagro. Dani nacio enorme, de cuatro kilos, enorme, inteligente y bueno. Pero que travieso era de chiquito. La diferencia entre ustedes es de año y medio, los crie casi juntos mis bebotes y me los lleve asi de chiquitos a Israel. Pero eso tendra su propio capitulo. Toda la atencion que te debia, me la cobraba Dani con sus lios. En seguidita pego aqui en el blog, lo que escribi para su barmitzva con anecdotas y tintas borroneadas por lagrimas y todo. Dani crecio, escapandose al Oceano, en la mikve se solto, en el primario se iba de la escuela a pasear con sus amigos, previo apagar del celular. Me hice famosa en el barrio, porque salia en ojotas y cualquier cosa puesta, a preguntarle a los vecinos que cruzabas si lo vio a Dani hoy. Y ellos tambien estaban preocupados. Hablamos de dos horas eh, despues del cole. Al fin aparecias y filmabamos una de Chaplin alrededor de la mesa, yo con la ojota en alto y vos encima, profieriendo epitetos por lo bajo, vos pateabas las sillas, y ponias caras largas. Ay como te grite Dani querido. No habia forma de que escucharas a tu madre. Despues me iba llorando por la casa a hacer mis cosas, acongojada. Maia atras mio preguntando Mami te ayudo en algo? Estas enojada conmigo? Lo de siempre, llorar hasta el hartazgo, llamar a mis amigas, las que Siempre estaban de Tu lado! y recostarme sin hacer nada con dolor en el pecho hasta la maniana. Te la agarrabas con Maia, y tenia que advertirte que si no cambiabas la cara larga te ibas. Llamaba a tu papa a los mios, a cualquiera para lograr una mayoria siimple, al menos. Bueno, no se como pasaba el disgusto y asi hasta la proxima.
Un buen dia Dani tuvista tu Bar Mitzva, junto con la gripe A que tuvo Maia tuve que repartirme con Laurita, la acompaniante rerapeutica, el trabajo, la fiesta y todas las exigencias de un Bar Mitzva. Y alli, cuando tuviste ese momento, algo salio a la luz de tu mirada. Oiste que ya eras hombre, y todos te tratamos con respeto como tal. Y vos al resto. Por fin, cuando todos, y vos decian que serias rabino, te saque urgente de ese club de modernidad judaica, unas semanas despues de aquel milagro. Veniamos de un jag, creo que Rosh Ha Shana, y aqui nomas cerca de casa, nos cruzamos con un tzadik: el Rab S. de Jabad Almagro. Las primeras dos semanas fuimos con Maia. La tercera viniste, te costaba despegar de tu lugar. Y empezaste a vivenciar la Verdadera Tora. Sin cambios, sin adaptaciones, ni criticas. Y la empezaste a amar con toda el alma. Todos los dias te levantas, y vas vestido como tzoidik a estudiar y volves feliz, cantando, hasta me diste un par de besitos. Si te mandas un moco, me haces mimos. Y yo te veo feliz y mi alma canta junto a la tuya. Te exijo demasiado? siempre lo hice. Y podes, tenes un don, y coheficiente altisimo, y un trato con la gente que hace que me paren para prodigar elogios sobre tu persona. Si ya se, es un angel digo, y me voy caminando cantando bajito, encantada de conocerte nuevamente, esta vez, ya pulida la piedra de diamante. Y una sonrisa ancha me acompania hasta mi casa.

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